En esta pintura su
creador relata a un grupo de personas que regresan de un largo día de trabajar
la tierra. Se puede apreciar que las personas están descalzas, con apenas las
herramientas necesarias, lo cual pone de manifiesto las condiciones de
precariedad que tenían los campesinos en aquella época para trabajar y que en
la actualidad aún está vigente dicha situación. Por otra parte, también se
puede apreciar la fortaleza y la solidez de la raza indígena.
Los niños muertos
En este cuadro su
autor describe un hecho que marcó su vida. Al respecto se puede decir que con
el edad de 13 años Oswaldo Guayasamín vivió el periodo conocido como la “Guerra
de los Cuatro Días”, donde uno de sus mejores amigos, Manjarrés murió producto
de una bala perdida. Esta muerte sin sentido, dejó una profunda huella en el
pintor, lo cual expresó a través de su obra.
Madre y niño
En esta obra se
puede apreciar una temática que fue recurrente en la carrera del pintor. En este
sentido, el retrato de madres y niños juntos, se transformaría en la
representación más grande del amor. En relación a este cuadro en específico se
puede decir que ha sido considerado como el precursor de una colección
posterior, a la cual el pintor denominaría “Ternura”, que fue dedicada a su
madre en particular y a todas las madres en el mundo.
Quito niebla verde
Esta obra
representa el profundo amor que sentía Guayasamín por su país, de manera
especial por la ciudad donde nació. El primer cuadro que pintó de una serie fue
Quito verde, en el año 1948. En esta obra se puede apreciar la importancia que
se le brinda al conjunto de montañas que rodean a la ciudad, en especial el
Pichincha, el cual representaba para el pintor una especie de animal vivo que
cambia de colores acorde a las estaciones del año, verano o invierno, incluso
si es el amanecer, medio día o atardecer.
Ataúd blanco
En esta obra el
autor retrata la terrible situación en la que una familia debe enterrar a su
hijo. En este sentido se puede destacar que constituía una costumbre en épocas
anteriores que el entierro de los niños fuera en un ataúd blanco, lo cual era
un símbolo de pureza debido a la vida corta que tuvieron. De igual modo los
ataúdes eran decorados con pan de oro. No obstante, las familias indígenas al
no poseer recursos económicos, realizaban este tipo de entierros con el papel
brillante de las cajetillas de cigarros. Fue con esta obra que Oswaldo
Guayasamín obtiene el Gran Premio de la III Bienal Hispanoamericana de Arte, en
el año 1955.
La Marimba
El autor en esta
obra representó la danza y música del pueblo de la provincia de Esmeraldas.
Esta comunidad catalogada como afroecuatorianos, danzan al ritmo de los tambores
para ahogar sus penas y alegrar el alma.
Las manos de la protesta
En su colección “La
Edad de la Ira”, Guayasamín realizó pinturas trascendentales, entre las cuales
se destaca la serie “Las Manos”, y dentro de esta serie la pintura referida a
“la protesta” resultó ser de vital importancia, debido a que resume la actitud
del ser humano frente a la injusticia. En este sentido, la injusticia
representa unas manos insaciables de unos pocos, frente a la mayoría de la
humanidad que sólo tiene unas manos de mendigo.
Los Mutilados
El tema en el cual
el pintor se basó para elaborar esta pintura fue la Guerra Civil española.
Acorde a una anécdota, se relata que Oswaldo Guayasamín asistió a un partido de
fútbol, al cual también fueron veteranos de la Guerra Civil contra el General
Franco. Así mismo, en el momento en el que uno de los equipos lograba hacer un
gol, lo visitantes en las tribunas se levantaban a festejar y así se podía
apreciar que una parte importante de los asistentes les faltaban algunas
extremidades, dígase manos y piernas, secuelas de la guerra. Esta experiencia
marcó al pintor ecuatoriano y sirvió como tema de inspiración para realizar
esta obra.
Lágrimas
de sangre
Este
cuadro el pintor lo dedicó de manera especial a tres personajes chilenos hacia
los cuales sentía una profunda admiración. Estos personajes eran, Salvador
Allende, Víctor Jara y Pablo Neruda, este último era un gran amigo del pintor
ecuatoriano. El cuadro constituye una reacción a los acontecimientos que
significaron el periodo de la dictadura militar de Augusto Pinochet en Chile.
El
guitarrista
En esta obra el pintor resume el dolor
permanente y el sufrimiento de los pueblos gitanos, que transitan como nómadas
por el mundo. Por medio de este cuadro, se persigue exteriorizar con el canto
un poder desgarrador lleno de lamentaciones. De igual modo, se puede
interpretar la presencia de un ritmo flamenco que nace del pecho del músico
gitano y que al salir al entorno que lo rodea evidencia tragedia y dolor.
Una de las piezas más sorprendentes del
museo es el magnífico Cristo Yacente del siglo XVII, perteneciente a las
escuelas de Castilla de España, y que fue obsequiado por la Madre Patria al
convento. La figura de Cristo está rodeada por cuatro candelabros de la muerte
en los que la jerarquía política-religiosa de la época está representada en
forma de calaveras.
Calvario
Es una de las capillas que forma parte del
convento e iglesia de San Francisco. El retablo del altar mayor junto con el
púlpito constituye el elemento decorativo más interesante del espacio.
Atribuido a Bernardo de Legarda, su elaboración estaría relacionada al enorme
prestigio alcanzado por la Cofradía de la Virgen de los Dolores en la segunda
mitad del siglo XVIII.
Virgen inmaculada de Quito
La Virgen de Quito, popularmente conocida
como Virgen del Panecillo, es uno de los monumentos más emblemáticos de la
capital ecuatoriana, que con sus 30 metros de alto (sin contar la base, con la
que alcanza 41m) es considerada la estructura de aluminio más alta del mundo y
ocupa el lugar #58 entre las estatuas más altas del planeta, incluso por sobre
el Cristo Redentor de Río de Janeiro.
El cristo de la agonia
Esta obra y muchas más de este famoso
pintor de la época colonial son reales y se encuentran en su mayoría en el
museo de la iglesia de San Francisco (Quito) y en el resto de los museos de la
ciudad de Quito. Cuenta la historia que Miguel de Santiago un famoso pintor
indio de la escuela Quiteña hizo pintar a Jesús en Agonía hasta que cierto día
hizo desnudar a uno de sus alumnos y lo crucificó. Mientras pintaba le preguntó al alumno sufres, y él le respondió no, cuando
segado de ira lo atravesó con una lanza y continuo con el cuadro, olvidando por
completo el dolor del que agonizaba mientras se decía Bien Miguel, maravilloso
maestro
Oswaldo Guayasamín (Quito, 6 de julio de
1919 - Baltimore, 10 de marzo de 1999) fue un destacado pintor, dibujante,
escultor, grafista y muralista ecuatoriano. El padre de Oswaldo era un indígena
de origen quechua y su madre Dolores Calero era mestiza. Su padre José Miguel
Guayasamín trabajaba como carpintero y, más tarde, como taxista y camionero.
Oswaldo fue el primero de diez hijos. Su actitud artística despierta a temprana
edad. Antes de los ocho años, hace caricaturas de los maestros y compañeros de
la escuela. Todas las semanas renueva los anuncios de la tienda abierta por su
madre.
Víctor Mideros
Destacado pintor nacido en San Antonio de
Ibarra el 28 de marzo de 1888, hijo del señor Federico Mideros y de la señora
Carmen Almeida.
Inti Raimi de Víctor Mideros: En esta
pintura, se muestra como se ofrece el trabajo del campo al sol. Ahí, una mujer
indígena ofrece además, la bebida, pues se puede ver los cántaros. Es
interesante la brillosidad que muestra la escena.
Egas Camilo
Pintor quiteño nacido en 1889. Perteneció, junto a Pedro León, Manuel
Rendón, Víctor Mideros, Antonio Bellolio y otros artistas, a la llamada
generación precursora, que empezó a imponer su arte a partir de 1915. Los Sahumeriantes y Sanjuanito; en las que
ya se pudo apreciar su tendencia a expresarse a través de motivos indígenas y
mestizos, marcando de alguna manera el inicio de una corriente que durante
muchos años identificaría a la pintura ecuatoriana.
Eduardo Kingman el pintor de las manos.
Kingman supo encontrar en las manos, toda
la simbolización de los más variados sentimientos humanos: angustia, ternura,
piedad, ira, impotencia e injusticia. Esta pintura nos muestra el maltrato que
con frecuencia se daba con los trabajadores de las haciendas españolas, marcas
causadas por latigazos son el recuerdo de un mundo lleno de injusticia.
Diógenes Paredes
Diógenes Paredes Nació el 5 de mayo de
1910 en Tulcán, al norte del Ecuador. A los 5 años su madre muere víctima de la
tifoidea, Diógenes Paredes se traslada a vivir con su padre en Quito.
Curiquingue es un ave sagrada que contiene
gran simbolismo en la mitología andina. Los hombres pájaro vestidos de colores
son personajes que forman parte de las fiestas religiosas tradicionales y
culturales.
Arte mestizo, término empleado por algunos
historiadores del arte realizado en la América hispana durante
el período colonial, para denominar las obras en las que es evidente una
interpretación local del arte europeo a partir de elementos
decorativos o estructurales propios del mundo indígena.
La Escuela Quiteña, es la denominación que
se le ha dado a un conjunto de manifestaciones artísticas. Dicho movimiento se
desarrolló en la Real Audiencia de Quito, específicamente en la época colonial
(1542-1824). La fama de este movimiento llegó incluso a
Europa, donde monarcas como el Rey Carlos III, llegó a expresar lo siguiente:
“no me preocupa que Italia tenga a Miguel Ángel, en mis colonias de América yo
tengo a Caspicara”. Las artes plásticas en esta escuela tuvieron un gran auge,
que aún en la actualidad quedan vestigios importantes, en las pinturas,
esculturas, y en la arquitectura.
Principales representantes de la Escuela
Quiteña:
Miguel de Santiago
Este pintor nació en la Real Audiencia de
Quito y fue un fiel exponente de la Escuela Quiteña en el Siglo XVII. El
artista fue nieto de indios e hijo de mestizos, quedó huérfano de padres a
temprana edad. Con la edad de 20 años abrió su propio taller, y su primer
trabajo fue ordenado por el padre Basilio de Rivera del convento de San
Agustín, quien encargó una serie de 14 cuadros cuyo tema sería la vida del
santo obispo de Hipona.
Nicolás Javier de Goríbar
Este artista conocido popularmente como
Goríbar, perteneció a la Escuela Quiteña de artes entre finales del Siglo XVII
y principios del Siglo XVIII. Este pintor fue discípulo de otro afamado artista
perteneciente a dicha escuela, Miguel de Santiago. En el caso de Goríbar este
fue conocido por su obra desarrollada entre la orden de los Jesuitas y el
monasterio de Guápulo.
Bernardo de Legarda
Fue un escultor, pintor, tallador y platero
ecuatoriano que vivió en el Siglo XVIII y perteneció a la Escuela Quiteña de
artes y oficios. A pesar de haber pertenecido a una familia mestiza de bajas
posibilidades económicas, pudo ingresar a la Escuela Quiteña, a consecuencia de
los grandes esfuerzos realizados por su padre. Posteriormente tras el abandono
de su esposa se concentró en su trabajo en un taller que poseía cercano a la
Iglesia de San Francisco.
Manuel Chili, nombre artístico Caspicara
Este artista, constituyó un afamado
escultor y tallador indígena que perteneció a la Escuela Quiteña de arte,
específicamente en el Siglo XVIII. De cuya escuela llegó a ser uno de sus
máximos representantes. El nombre artístico de este escultor “Caspicara”,
significa cara de madera o cara de palo. Ello ha influido en suponer que se
trataba de un hombre de rostro cobrizo y piel tersa similar a la madera
tallada. Hay que agregar que no existen retratos sobre este artista que
permitan determinar su físico con certeza.
Manuel de Samaniego
Este artista ecuatoriano se destacó en la
pintura y la escultura, y fue considerado uno de los últimos representantes de
la Escuela Quiteña de arte. El trabajo de este pintor ecuatoriano se dividió
entre los periodos históricos de finales de la dominación española en la Real
Audiencia de Quito y los inicios de la vida republicana e independiente como
parte de la Gran Colombia.
Las cuevas de Altamira están cubiertas por
pinturas rupestres paleolíticas.
Ubicadas en España y provenientes de
distintas ocupaciones humanas de las cuevas durante el Paleolítico Superior,
muestran una serie de signos e ilustraciones de animales, como bueyes o
antílopes, así como restos de piedras empleadas para moler el pigmento con que
se trazaron en las paredes y los techos.
Arquitectura rupestre
La Venus de Willendorf.
Fue tallada en piedra en algún momento del
Paleolítico, entre el 28.000 a 25.000 a. C. Esta figurina de piedra hallada en
1908 en Willendorf, Austria, representa a una mujer desnuda, de senos y sexo
notorios y abultados, tallada en piedra caliza y pintada con ocre rojo.
ARTE DE LA EDAD ANTIGUA
Arquitectura Egipcia y Persa
La arquitectura egipcia es fundamental porque a
ella se vinculan la escultura y la pintura.
La arquitectura persa utilizaba
diferentes materiales para la elaboración de sus construcciones. Los
principales eran:
Madera
Ladrillo
Piedra
Mármol (destinado a las edificaciones
principales)
Pintura Egipcia y Persa
La aplicación de la pintura en la cultura
egipcia, se realizaba pintando los contornos de las figuras en ocre o rojo, y
coloreando el fondo en amarillo o blanco, luego se cubría la superficie de los
personajes con colores vivos, pero planos sin mezclas ni sombras.
El arte persa en la antigüedad reflejaba su
inclinación a representar la realidad de sus vidas y su historia con claridad;
sin complicaciones en los mensajes que las obras de arte pretendían transmitir.
En el Gran Irán que corresponde a los estados actuales de:
Irán
Afganistán
Tayikistán
Azerbaiyán
Uzbekistán
ARTE DE LA EDAD MEDIA
La Edad Media es una época de la historia
caracterizada por el inicio del dominio de la Iglesia Católica sobre todos los
aspectos de la vida. Esto se refleja enormemente en la producción artística de
este periodo esta financiada y encargada por la Iglesia. Dos corrientes
artísticas surgen principalmente, el arte Románico y el arte Gótico, en este
bloque vamos a repasar las principales características de ambos, tanto en
pintura y escultura como en arquitectura.
Arte Románico
El arte románico se refiere al arte en
Europa desde finales del siglo X hasta el ascenso del arte gótico en el siglo
XIII. El término románico, fue acuñado por los historiadores del siglo XiX
debido a que sobre todo la arquitectura, mantenía características básicas
similares con la arquitectura romana.
Pintura Románica
La pintura románica tiene un amplio
desarrollo dado que va ligado de la arquitectura. Los edificios románicos se
caracterizan por disponer de amplias paredes o murales apropiados para la
decoración pictórica. La pintura era un arte subordinado a la arquitectura. La
necesidad de obtener una rápida impresión religiosa en el visitante a la
iglesia tan pronto como entran en el edificio, hizo que el uso de la pintura
fuera un recurso valioso
Escultura Románica
La escultura románica está, de igual modo
que la pintura, subordinada a la arquitectura, que determina las zonas o
espacios que deben de ser recubiertos con relieves o estatuas. Los lugares
donde más esculturas podemos encontrar son las entradas o pórticos de las
iglesias y los capiteles de las columnas o pilares.
Arquitectura Románica
La arquitectura es la rama artística más
desarrollada del arte románico, esto es debido a que el románico es un arte que
surge de la iglesia católica cristiana. Los encargos que esta realiza son en su
mayoría templos, iglesias o monasterios.
Arte Gótico
El término de estilo gótico se refiere a la
corriente artística desarrollada en Europa durante la baja edad media entre el
arte románico y los primeros compases del Renacimiento.
Pintura Gótica
El arte gótico comienza en el año 1137 en
Francia con la construcción de la iglesia de la abadía de Saint Denis. Desde
entonces comienza a expandirse por toda Europa y para 1250 ya se ha convertido
en la corriente artística predominante en Europa.
Escultura Gótica
Del mismo modo que durante el periodo
románico, los mejores escultores de la corriente artística gótica se emplearon
en la decoración de obras arquitectónicas, sobretodo las fachadas de las
catedrales.
Arquitectura Gótica
La arquitectura es la rama artística que
más destacó en el arte de la Edad Media, tanto durante el periodo de arte
románico como durante la etapa de arte gótico. En ambos casos, a pesar de las
diferencias constructivas, los encargos principales los hacía la Iglesia
Católica que por aquel entonces dominaba toda Europa.
La Plaza de la Independencia, más conocida
como la Plaza Grande, es el corazón del centro histórico de Quito, y un espacio
histórico en donde han suscitado una serie de eventos de vital importancia
política en el Ecuador y, hasta la actualidad, se constituye como un espacio de
encuentro social de las personas que habitan en la ciudad. Esta plaza está
rodeada por cuatro grandes edificaciones: el Palacio Presidencial, el Palacio
Arzobispal, la Catedral Metropolitana de Quito y el Palacio Municipal. Todos
estos hechos la convierten en un sitio de visita obligatoria una vez que
llegues a la capital del Ecuador. Por este motivo, en esta nota te contamos un
poco acerca de la historia de la Plaza Grande, cómo llegar y cuáles son los
sitios que puedes visitar una vez que te encuentres allí.
En el siglo XVII, en 1612 fue cuando los
poderes de la ciudad se trasladaron a los alrededores de la plaza Grande. En
esta plaza existía una fuente agua que ayudaba para la provisión del líquido
vital de las personas que vivían en la zona y en sus alrededores, además, la
plaza servía también como mercado. Es en el siglo XVIII, que la plaza Grande va
tomando la forma y la importancia de una plaza mayor, y empezó a fungir como
jardín para el Palacio de Carondelet. A fines del siglo XIX y hasta mediados
del XX, la Plaza Grande fue convertida en un jardín de estilo francés; y, en
1903, el presidente Eloy Alfaro ordenó la construcción de un monumento para
conmemorar el centenario del primer grito de independencia del país, mismo que
reemplazó a un monumento a Isabel la Católica.
Monumento a la Independencia
En el centro de la Plaza Grande es posible
encontrar el famoso Monumento a la Independencia, también conocido como
Monumento a los Héroes del 10 de agosto de 1809, fecha en la que se celebra el
Primer Grito de la Independencia de la Real Audiencia de Quito sobre la
monarquía española. Este monumento fue construido a inicios del siglo XX
en honor a los héroes de la Independencia, y, por lo tanto, simboliza el triunfo
de la República sobre la corona española.
CASA DE BENALCAZAR
El
6 de diciembre de 1534 se firmó el Acta de Fundación de San Francisco de
Quito, esto en honor al conquistador Francisco Pizarro. El capitán
Sebastián de Benalcázar, antes llamado Sebastián Moyano, bajo la lógica
europea arquitectónica, diseñó la ciudad en forma de damero. Y una de las
partes que reservan para la residencia del fundador de Benalcázar dio a los
bordes de la ciudad. Sin embargo, cuando éste se separa para conquistar
Popayán, da la casa a Pedro de Puelles, que para el tiempo famoso de corregidor
de Quito era el Ayuntamiento. Puelles murió más tarde lideró años una de las
primeras rebeliones de la ciudad de viejo Ecuador.
La edificación que se puede apreciar actualmente
en la esquina de las calles Benalcázar y Olmedo no es de los días de la
conquista: su construcción data de inicios del siglo XVIII.
La Casa de Benalcázar esta basada en un
típico modelo de Andalucía de España, formadas por un patio en forma de un
cuadrado, su estructura es de madera, decorada con plantas y sus columnas que
soportan el segundo piso son de piedra de forma cilíndrica. En este lugar
fueron recibidos los reyes de España: Don Juan Carlos Primero y Doña Sofía
en el año de 1980.
EL CONVENTO DE “EL CARMEN BAJO”
Se
encuentra ubicado en las calles Venezuela y Olmedo, a unos metros del corazón
del centro histórico de Quito.
En 1698 un fuerte terremoto destruyó la
edificación de El Carmen Bajo, fundada en 1669 en Latacunga (ciudad ubicada a
una hora y media al sur de Quito). Posteriormente se le trasladó a Quito donde
su obra de construcción fue alentada por el obispo Paredes quien murió en 1745,
año en que finalizó la construcción. Las custodias del templo son las
religiosas carmelitas, quienes mantienen una vida de contemplación y
espiritualidad.
La iglesia del Carmen Bajo o Moderno, según
consta en los libros del monasterio, fue abierta en 1745. Las monjas carmelitas
ya se habían instalado en la provincia ecuatoriana de Latacunga durante el
siglo xvi, pero el devastador terremoto de 1698 las hizo emigrar a la
capital de la Real Audiencia de Quito.
Entre la valiosa herencia de este grupo
monumental figura el famoso Belén, compuesto por un gran número de figuras de
barro esmaltado. Este excepcional conjunto muestra cómo era la arquitectura del
momento y refleja con fidelidad la vida de las distintas clases sociales y
oficios en el Quito colonial.
IGLESIA Y CONVENTO DE SANTA CATALINA
El
convento fue edificado sobre lo que una vez fue el templo de las vírgenes del
sol. La iglesia, como muchas otras, ha sufrido una serie de reconstrucciones a
lo largo de su historia debido a los severos terremotos que han sacudido a la
llamada “Carita de Dios”. El convento de Santa Catalina está abierto al público
como museo, contiene cuatro salas que albergan pinturas y esculturas de los
siglos XVII y XVIII, existen dos historias que encierra el convento, la primera
cuenta que en sus instalaciones descansó el cuerpo del ex presidente Gabriel
García Moreno durante 80 años y la segunda historia dice que la única escultura
de la Virgen de la Escalera (Virgen de Caspicara) fue escondida allí. Aquí se
puede comprar a las monjas carmelitas sus tradicionales medicinas como jarabe
de rábano, de ajo que sirven para afecciones de la garganta, cremas
antiarrugas, agua carmelita para el corazón y los nervios y otros “remedios”
para varias afecciones, también se puede degustar los más finos postres
quiteños hechos por las mismas monjas enclaustradas como tortas, turrones y el
inigualable dulce de guayaba. Existen algunas historias conmovedoras que se
cuentan del banco de la fertilidad de la Iglesia de Santa Catalina, cada
domingo después de misa, muchas fieles a se sientan en este banco para pedir
por su fertilidad y curación de afecciones que la medicina occidental no ha
podido sanar.
PLAZA DE SAN FRANCISCO
Una
de las plazas más grandes de Quito, Plaza de San Francisco, situado en el
Centro Histórico, ya fue importante durante la época incaico, y pre-incaico. Originalmente,
la plaza sirvió como mercado principal donde personas de todos lados del país
venían a comerciar bienes.
Construcción de la iglesia inició 16 años
después de los conquistadores fundaran la ciudad española de Quito, en el año
1550, y la construcción terminó en 1680.La plaza consiste de una gran extensión
de piedra volcánica, donde se levanta la Iglesia y Convento de San Francisco.
La
Pero no sólo la iglesia es notable y vale la
pena ver, la plaza en sí mismo es un buen lugar para caminar y apreciar los
otros edificios alrededor de la plaza.
Dirección: Cuenca
477 y Sucre (Centro Histórico)
Horario: de lunes a viernes de 09h00 a 18h00
Costo de ingreso: $2
PLAZA SANTO DOMINGO QUITO
Al
principio ésta plaza solo era un canchón de tierra como sucedía con otras
plazas y parque se se ubicaban en el Centro histórico de Quito. Se conoce que
era la entrada a la ciudad de las personas quevenían desde el sur. La
edificación principal de la plaza es la iglesia que lleva el mismo nombre, y la
construcción se inición por el año de 1581, en éste lugar se
utllizaba para el mercado indígena. cuando en el sector funcionaba un mercado
indígena. A finales del siglo XIX se colocó la estatua del Libertador
Antonio Jóse de Sucre, y por éste motivo la plaza fue conocidorazón por la cual
la plaza fue conocida por mucho tiempo como Plaza Sucre. La estatua aún
continúa allí. Entre los elementos que destaca el complejo católico consta el
arco sobre la calle Rocafuerte.
Durante algunos
años, esta plaza también fue denominada Sucre, debido a la estatua que aún se
encuentra en el sitio.
Ubicada frente al
convento e iglesia de Santo Domingo
MUSEO NUMISMÁTICO DE QUITO
Por los años ochenta el Banco Central
del Ecuador hace del inmueble un complejo cultural al servicio de la
ciudadanía. En 1989 el Municipio de Quito, lo distingue con otro Premio Ornato,
en reconocimiento a los trabajos de preservación y restauración
Materiales y técnicas constructivas
de la sede del Banco Central del Ecuador por cuarenta años
materializan un hito en la arquitectura local de inicios del siglo XX. El
diseño arranca en un anteproyecto presentado en 1916 por el arquitecto
Francisco Durini Cáceres y su construcción concluye, en 1924, con
un Premio Ornato que entrega la Municipalidad de Quito.
MUSEO
DE LA CIUDAD QUITO
El Museo de la Ciudad es un espacio en el que converge la
historia cotidiana de Quito, desde sus primeros asentamientos hasta los últimos
años del siglo XIX.
El Museo de la Ciudad se ubica
en las calles García Moreno E1-47 y Rocafuerte, si tiene problemas en llegar
sólo pregunte en el Centro Histórico de Quito por el Museo de la
Ciudad o por el Arco de la Reina (motivo decorativo externo del
antiguo Hospital San Juan de Dios).
Mientras el resto
de museos y exposiciones se concentran en piezas
arqueológicas o recopilación de obras de arte de distintas épocas, el Museo de
la Ciudad expone la vida cotidiana de Quito, la historia de sus
habitantes, develando así una historia mucho más rica de las que ofrecen las
piezas arqueológicas u obras de arte aisladas de su contexto.
IGLESIA
Y CONVENTO DE LA MERCED
Está considerada
como una de las últimas construcciones de su tipo de la época
colonial
Nicolás Goríbar,
Manuel Samaniego, Bernardo Rodríguez y Diego de Olmos. También
sobresalen los óleos del maestro Víctor Mideros.
La
biblioteca de este convento es considerada como una de las más
importantes por su belleza y el valor histórico de sus libros.
Algunos barrios
de Quito participan en las fiestas de la Virgen, entre el 15 y el 23
de septiembre, que culminan con una procesión por las calles del
Centro Histórico.
Este convento
guarda una amplia muestra de obras de arte. En un comienzo, las monjas de este
claustro fueron las encargadas de cuidar los restos del Mariscal Sucre
Según datos
difundidos por la Orden mercedaria, la primera iglesia que recibió el nombre de
La Merced fue la edificada en 1249, en Barcelona. En el templo quiteño, la
placa colocada en la fachada, señala que fue construida en el siglo XVII por el
alarife mayor José Ortiz.